Fat raindrops

Spanish

Desde el avión, me gusta imaginar figuras y descubrir pequeñas aldeas perdidas entre los pliegues de las montañas marrones –algunas nevadas- de la cordillera andina que atraviesa mi país. Me gusta que las gotas gordas de lluvia me empapen mientras voy a velocidad sobre una motocicleta por alguna trocha abierta entre la vegetación de la selva de alguno de los países amazónicos de este continente. En esos trances, reafirmo una inquietud: que la vida es demasiado breve para conocer y dar a conocer lo fascinante de nuestra naturaleza y de nuestras culturas.


Por eso, cada vez que puedo, me muevo en la geografía. Converso, registro música en lenguas que no comprendo del todo (solo en la selva amazónica del Perú hay más de 50 lenguas). Tomo fotos de orquídeas, de papas nativas, de trajes del altiplano. De vez en cuando me entra una angustia mala de no saber si habrá tiempo para sentarme a escribir lo que voy experimentando.


Por otro lado, está la renta, los gastos, ayudar en casa de los papás. Y entonces hay que tener un trabajo estable, con seguro de salud. En fin. El trabajo estable que tengo por ahora me ancla buen tiempo a Lima. Me la paso bien cuando ando en busca de informes (como el descuido del patrimonio histórico o la contaminación de ríos). Me la paso mal cuando me encargo de la edición diaria y entonces debo estar más de 10 horas al día dentro de la sala de redacción. Trabajo en El Comercio. Se trata del diario más antiguo y prestigioso de Lima (aunque esto del prestigio siempre es relativo en nuestros países).


Tras un año como periodista de locales, pedí ir de corresponsal a Cusco. Me fui a fines del 2009 y estuve allá por año y medio. Después de la capital, Cusco es la ciudad que genera más interés, digamos, periodístico. Por Machu Picchu y el turismo. Por el cobre de las punas cusqueñas y el gas natural de la selva cusqueña (ambos han contribuido al evidente enriquecimiento del país en la última década). Cusco genera interés también por los violentos conflictos sociales que se generan constantemente entre esas empresas extractoras y las comunidades donde operan. Y también hace noticia por los desastres naturales que provocan el calentamiento global, que se ensaña sobre todo con los pueblos surandinos del Perú, es decir con los más pobres.


Ya son comunes los aludes por el derretimiento de glaciares en las tres cordilleras nevadas que atraviesan Cusco. Hay temor por las decenas de ojos de agua que el deshielo ha creado en la cima de cerros cuyas faldas están pobladas. No existe monitoreo estatal de estos altos riesgos.Cusco es un lugar muy intenso por su origen de centro del imperio inca, por haber sido el centro también de las violentas extirpaciones de idolatrías durante el Virreynato, por la resistencia silenciosa de siglos.


En fin, Cusco ha sido el lugar donde por año y medio realicé mi mejor aprendizaje y me hice de deudas de profesión y de vida. He regresado a Lima hace nueve meses. A una redacción. A hacer informes que van del cuidado del patrimonio, de la planificación urbana, del medio ambiente de la ciudad.


Pero precisamente esta semana aceptaron mi pedido de cambiarme al departamento de Economía del diario, donde me encargaré específicamente de tres sectores en el ámbito nacional: pobreza, educación y responsabilidad social de las empresas extractoras. Me reta este cambio. Entre otras cosas, me devolverá al sur andino a tratar los temas pendientes.


Esta semana también me enteré que me invitan a participar de la conferencia del SEJ. Estoy segura de que no es casual. De que tengo algo importante por descubrir allá, en Miami. Ya nos vemos. Y muchas gracias.


English

From up in the airplane, I like to imagine figures below and find small, lost villages within the folds of the brown mountains- some covered in snow- of the Andean mountain range that crosses my country. I like the fat rain drops to soak me as I ride my motorcycle through an open trail through the vegetation of the forests of some of the Amazonian countries of this continent. In these moments, I reaffirm my belief: life is too short to notice and give notice to all of the fascinating things of our nature and our cultures.

Because of this, every time I get a chance, I move around. I converse, I look for music in languages I do not understand (in the Amazons of Peru alone there are more than 50 langauges). I take photos of orchids, native potatoes, and clothes from the Alitplano region. Every once in a while I get a bad anguish of not knowing if there will be time to sit down to write all that I have experienced.

On the other hand, there’s rent, costs, helping in my parent’s house. Also you have to maintain a stable job, with health insurance. Finally, the stable job I have right now has anchored me for a time in Lima. I pass the time well when I am on the search for reports (like the carelessness of the historic patrimony or the contamination of the rivers). I do not pass it well when I am put in charge of the daily edition and have to spend more than 10 hours a day in the editing rooms. I work in El Comercio. It is one of the oldest and most prestigious newspapers in Lima (even though prestige is always relative in our countries).

After a year as a local journalist, I asked to go as a correspondent to Cusco. I went at the end of 2009 and spent a year and a half. Besides the capital, Cusco is the city that generates the most newspaper interest because of Machu Pichu and its tourism, for the charge of the highlands, and the natural gas of the forest ( the two have contributed to the evident richness of the country in the last decade). Cusco generates interest also, for the violent social conflicts that generate constantly between these businesses and the communities in which their operate. It also creates news from the natural disasters,which are brought about by global warming, present mostly mostly in the southern neighborhoods of Peru, the poorest.

Avalanches are common because of the melting of the glaciers in the three mountain ranges that cross through Cusco. There is fear by many, of the pockets of water that have been created from the thawing, in the hilltops, which have pockets of population. A statewide monitoring of these great risks does not exist. Cusco is a very intense place by its origin as a center of the Inca empire, and for having been the center of violent eradications of idolatries during the Virreynato, by the silent resistance of centuries.

Finally, Cusco has been the place where, for a year and a half, I realized my best lesson and got rid of any doubts of my profession and life. I have returned to Lima since 9 months ago. A new writing. To do reports that revolve around the care of patrimony, urban planning, and the environment of the cities.

This week, my request was accepted to change to the department of economy of the paper, where I will be specifically in charge of 3 sectors in the national environment: poverty, education and social responsibility of businesses. This change has challenged me. In the midst of other things, I will return to the Andean south to tackle the impending themes.

This week I also learned that I am participating in the SEJ conference. I am sure that this is not coincidental. I have something important to discover over there in Miami. We will see each other soon. Thank you.

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